La oración ritual · ṣalāh · VI

Subḥāna rabbiya l-aʿlā

السُّجُود وَالْجَلْسَة
La postración, «corazón y esencia» de la oración, y la sentada entre ambas
سُبْحَانَ رَبِّيَ الْأَعْلَىٰ
Subḥāna rabbiya l-aʿlā
«¡Gloria a mi Señor, el Altísimo!»
— y, sentado entre las dos postraciones:
رَبِّ اغْفِرْ لِي
Rabbi ghfir lī — «¡Señor mío, perdóname!»

Su lugar en la ṣalāh

ras erguirse del rukūʿ, el orante desciende con Allāhu akbar hasta apoyar en el suelo la frente, la nariz, las palmas, las rodillas y los dedos de los pies: es el sujūd. Se postra dos veces en cada ciclo. Entre ambas postraciones se sienta brevemente (jalsah) y pide perdón. El cuerpo queda en su punto más bajo justo cuando la voz proclama a Dios «el Altísimo».

ح

Procedencia de la fórmula. Como la del rukūʿ, procede de una aleya. Según el hadiz de ʿUqba ibn ʿĀmir (Abū Dāwūd), al revelarse sabbiḥi sma rabbika l-aʿlā (Q 87:1) el Profeta mandó: «ponedla en vuestra postración». La súplica de la jalsah, rabbi ghfir lī, la transmite también la tradición profética (sunnah).

La paradoja de la postración

Lo más bajo del cuerpo, lo más alto de la palabra

Análisis lingüístico y teológicoTérmino por término

1
الْأَعْلَىٰ
علو
raíz ʿ-l-w

Al-aʿlā

«el Altísimo», «el más Alto»
  • Elativo de la raíz ʿ-l-w, «ser alto, elevado». Es la misma raíz de taʿālā jadduka, «exaltada sea Tu majestad», en la invocación de apertura. La oración retoma al postrarse el tema con que empezó.
  • La fórmula cita la apertura de la sura 87, una de las mequíes tempranas que, según Sinai, tienen un «sabor perceptiblemente sálmico» y ordenan glorificar «el nombre de tu Señor».
Q 87:1sabbiḥi sma rabbika l-aʿlā — «glorifica el nombre de tu Señor, el Altísimo»سَبِّحِ اسْمَ رَبِّكَ الْأَعْلَى
2
سَجَدَ
سجد
arameo sged

Sajada · masjid

«postrarse» · «lugar de postración»
  • Etimología: sajada es cognado del arameo sged. De él deriva masjid, el «lugar de postración», que tiene antecedentes directos: msgdʾ en inscripciones nabateas y papiros arameos judíos, bēt hishtaḥwut («casa de postración») en Qumrán y bet sigda en el Targum.
  • Un gesto antiguo: la postración era culto y homenaje en la Biblia hebrea, protocolo de las cortes bizantina y sasánida, y práctica de los monjes cristianos. Según Sinai, también formaba parte del culto preislámico de la Kaʿbah: no era una importación extranjera.
  • «Corazón y esencia» del ritual coránico, en palabras de Katz que Sinai hace suyas: es «autohumillación voluntaria», contrapuesta una y otra vez a la soberbia (istakbara) de Iblīs, que se negó a postrarse (Q 2:34).
Q 96:19wa-sjud wa-qtarib — «postérnate y acércate»وَاسْجُدْ وَاقْتَرِبْ

La postración cósmica · de grado o por fuerza

El Corán convierte la postración en un fenómeno cósmico: «las estrellas y los árboles se postran» (Q 55:6). Q 22:18 enumera el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los árboles, los animales «y muchos seres humanos». Q 16:48 ve postrarse a Dios hasta las sombras, que se alargan a derecha e izquierda. Solo humanos y genios pueden negarse, y por eso todo se postra ṭawʿan wa-karhan, «de grado o por fuerza» (Q 13:15). Sinai concluye que el creyente que se postra voluntariamente hace suya y consiente la sujeción universal e inevitable del mundo a su Creador.

3
رَبِّ
اغْفِرْ لِي
غفر
raíz gh-f-r

Rabbi ghfir lī · la jalsah

«¡Señor mío, perdóname!»
  • Rabbi: vocativo «¡Señor mío!», sin partícula de llamada. Es la forma de invocar de los profetas en el Corán: «Señor mío, perdóname» dicen Moisés (Q 28:16) y Salomón (Q 38:35).
  • Ighfir: imperativo de ghafara, «perdonar». La raíz da también istaghfara, «pedir perdón», maghfirah, «perdón», y el nombre divino al-ghafūr, «el Indulgente».
  • Una liturgia compartida: los ángeles que rodean el trono «glorifican y alaban a su Señor, creen en Él y piden perdón para los creyentes» (Q 40:7). Entre dos postraciones, el orante pide para sí lo que los ángeles ya piden por él.
Q 40:7wa-yastaghfirūna li-lladhīna āmanū — «y piden perdón para los que creen»وَيَسْتَغْفِرُونَ لِلَّذِينَ آمَنُوا