Saludo a la comunidad y a los justos
As-salāmu ʿalaynā wa-ʿalā ʿibādi llāhi ṣ-ṣāliḥīn
As-Salāmu ʿalaynāالسَّلَامُ عَلَيْنَا — «La paz sea con nosotros»
La oración trasciende la individualidad: el orante invoca la paz (salām) sobre sí mismo y sobre toda la asamblea de los creyentes reunida en la oración.
salāmMás que «paz»: Sinai advierte que salām, nombre verbal de salima, «estar a salvo», significa ante todo seguridad, salvaguarda, indemnidad (cf. latín salus). En el Corán es el saludo de Abraham y sus huéspedes, el saludo que reciben los moradores del paraíso, la «morada de la seguridad» (dār al-salām), y un nombre divino: al-salām, el Otorgador de seguridad (Q 59:23).
ʿIbād Allāhعِبَادِ اللَّهِ — «Los siervos de Dios»
Plural de ʿabd (derivado de la raíz ʿ-b-d, la misma de naʿbudu y ʿibādah). Define la condición ontológica fundamental del ser humano en la cosmovisión coránica: ser criatura y siervo sometido al único Señor (rabb). Sinai distingue dos sentidos: todos los hombres son siervos de Dios porque los ha creado y están sujetos a Su poder, pero «siervos» en sentido pleno son los que de hecho Le sirven con exclusividad.
Aṣ-Ṣāliḥīnالصَّالِحِينَ — «Los virtuosos / los rectos»
Plural de ṣāliḥ (derivado de la raíz ṣ-l-ḥ, «estar sano, recto o reformado»). En el léxico coránico, los ṣāliḥūn son aquellos creyentes cuyas intenciones y acciones (aʿmāl ṣāliḥah) se hallan en perfecta consonancia con los mandamientos divinos.