La oración ritual · ṣalāh · VIII

Aṣ-Ṣalāt al-Ibrāhīmiyyah

الصَّلَاةُ الإِبْرَاهِيمِيَّة
La bendición sobre el Profeta, a semejanza de la bendición sobre Abraham
اللَّهُمَّ صَلِّ عَلَى مُحَمَّدٍ وَعَلَى آلِ مُحَمَّدٍ كَمَا صَلَّيْتَ عَلَى إِبْرَاهِيمَ وَعَلَى آلِ إِبْرَاهِيمَ إِنَّكَ حَمِيدٌ مَجِيدٌ اللَّهُمَّ بَارِكْ عَلَى مُحَمَّدٍ وَعَلَى آلِ مُحَمَّدٍ كَمَا بَارَكْتَ عَلَى إِبْرَاهِيمَ وَعَلَى آلِ إِبْرَاهِيمَ إِنَّكَ حَمِيدٌ مَجِيدٌ
Allāhumma ṣalli ʿalā Muḥammadin wa-ʿalā āli Muḥammad, kamā ṣallayta ʿalā Ibrāhīma wa-ʿalā āli Ibrāhīm, innaka ḥamīdun majīd; Allāhumma bārik ʿalā Muḥammadin wa-ʿalā āli Muḥammad, kamā bārakta ʿalā Ibrāhīma wa-ʿalā āli Ibrāhīm, innaka ḥamīdun majīd
«Oh Dios, bendice a Muḥammad y a la familia de Muḥammad, como bendijiste a Abraham y a la familia de Abraham: Tú eres digno de alabanza, glorioso. Oh Dios, derrama Tu gracia sobre Muḥammad y sobre la familia de Muḥammad, como la derramaste sobre Abraham y sobre la familia de Abraham: Tú eres digno de alabanza, glorioso.»

Su lugar en la ṣalāh

n la última sentada, después del Tashahhud y antes del saludo final, el orante recita la ṣalāt ʿalā l-nabiyy, la «oración sobre el Profeta», en su forma más difundida: la ibrāhīmiyyah, llamada así porque toma como modelo la bendición concedida a Abraham. La paradoja es solo aparente: el creyente no «reza al» Profeta, sino que pide a Dios que lo bendiga (Allāhumma ṣalli, «oh Dios, bendice»).

ح

Procedencia de la fórmula. La tradición profética (hadiz de Kaʿb ibn ʿUjrah, en al-Bukhārī y Muslim) cuenta que, tras la revelación de Q 33:56, los compañeros preguntaron cómo debían «orar sobre» el Profeta, y él les enseñó esta fórmula. Las escuelas jurídicas difieren sobre su obligatoriedad y conocen variantes menores del texto.

Q 33:56 · tres sujetos de una misma bendición

إِنَّ اللَّهَ وَمَلَائِكَتَهُ يُصَلُّونَ عَلَى النَّبِيِّ ۚ يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا صَلُّوا عَلَيْهِ وَسَلِّمُوا تَسْلِيمًا

«Dios y Sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, los que creéis!, invocad bendiciones sobre él y saludadle con un saludo de paz.»

Análisis lingüístico y teológicoTérmino por término

1
اللَّهُمَّ
صَلِّ
صلو
siríaco ṣlotā

Allāhumma ṣalli ʿalā…

«Oh Dios, bendice a…»
  • Un verbo, dos sentidos: Sinai observa que ṣallā ʿalā significa «orar por alguien» cuando el sujeto es humano (Q 9:84, 9:103) y «bendecir» cuando el sujeto es Dios con Sus ángeles, sobre los creyentes (Q 33:43) y sobre el Profeta (Q 33:56). No es posible saber si este segundo uso continuaba una acepción previa o es una variación propia del Corán.
  • En la fórmula, el imperativo ṣalli va dirigido a Dios: la «oración sobre el Profeta» es, en rigor, una petición de que Dios ejerza ese bendecir que Q 33:56 Le atribuye.
  • ʿalā āli Muḥammad: āl, «familia, casa, gente de». Las escuelas lo entienden de modo más estrecho (los parientes del Profeta) o más amplio (toda la comunidad que lo sigue).
2
كَمَا
صَلَّيْتَ

Kamā ṣallayta ʿalā Ibrāhīm

«como bendijiste a Abraham»
  • Abraham, el modelo: el Corán lo presenta como «un hermoso ejemplo» (uswatun ḥasanah, Q 60:4), como el ḥanīf fervientemente consagrado a Dios y como raíz de la estirpe profética. Sinai muestra que la profecía (nubuwwah) arraiga en «la descendencia de Abraham» (Q 29:27).
  • La casa de Abraham, bendecida: cuando los mensajeros celestes anuncian a Sara el nacimiento de Isaac, le dicen: «la misericordia de Dios y Sus bendiciones sean sobre vosotros, gente de la casa: Él es digno de alabanza, glorioso» (Q 11:73). La fórmula de la oración reproduce literalmente ese final.
Q 11:73raḥmatu llāhi wa-barakātuhu ʿalaykum ahla l-bayt, innahu ḥamīdun majīdإِنَّهُ حَمِيدٌ مَّجِيدٌ
3
بَارِكْ
برك
raíz b-r-k

Allāhumma bārik

«Oh Dios, derrama Tu bendición»
  • Bāraka (forma III) es «derramar bendición sobre alguien o algo». Es la misma raíz de tabāraka smuka en la apertura y de barakātuh en el Tashahhud.
  • En el Corán, la barakah acompaña los grandes comienzos: Noé desciende del arca «con seguridad de Nuestra parte y con bendiciones sobre ti» (Q 11:48), y la Tierra Santa es «la tierra que hemos bendecido» (Q 21:71). Para Sinai, lo bendito lo es por su vínculo singular con Dios, fuente de toda santidad.
4
حَمِيدٌ
مَجِيدٌ
حمد
raíz ḥ-m-d
مجد
raíz m-j-d

Innaka ḥamīdun majīd

«Tú eres digno de alabanza, glorioso»
  • Ḥamīd: «digno de alabanza», de la raíz de ḥamd. Sinai subraya que el Corán lo predica exclusivamente de Dios, a menudo en el binomio al-ghaniyy al-ḥamīd, «el Autosuficiente, el Digno de alabanza».
  • Majīd: «glorioso, noble, magnífico», de la raíz m-j-d, «gloria, nobleza».
  • La oración termina como empezó la serie de alabanzas: con la raíz ḥ-m-d, que ya sonó en la apertura, en la Fātiḥah y en el enderezamiento del rukūʿ.